Diagnóstico eólico para Argentina · medimos antes de recomendar El viento de tu punto decide

Diagnóstico de energía eólica en Argentina

Energía eólica para generar donde la red no llega

No todos los puntos de Argentina tienen viento suficiente para generar electricidad, y los promedios de internet no sirven para decidir. Medimos tu ubicación con datos públicos de viento y te decimos, con números, si un aerogenerador tiene sentido ahí o si te conviene otra cosa.

La generación depende del viento real de tu sitio. Se mide antes de venderte nada.

Aerogenerador sobre una torre junto a una casa rural argentina

Primero, el recurso

Cuándo sí y cuándo no

Cuándo NO conviene

  1. La velocidad media anual en tu punto es menor a 4 m/s a la altura de la torre.Es el piso que fijan las fuentes oficiales.
    Por qué

    La EIA considera buen sitio el que tiene al menos 9 mph (4.0 m/s) de media anual para eólica pequeña [5], y el DOE pone el mismo piso (4 m/s) para que un sistema híbrido aislado pueda ser práctico [4]. Abajo de eso, no hay equipo que lo arregle: el viento no se compra, el viento se mide.

  2. Estás en zona urbana o rodeado de construcciones y árboles.Además de la velocidad, importa la turbulencia.
    Por qué

    El DOE mide la intensidad de turbulencia y trabaja con el criterio de que 0.10 o menos es lo deseable para desgaste mínimo de los componentes [6]. Ciudad de México a 30 m ronda los 2.3 m/s y Guadalajara los 2.3 m/s [3]: no es un problema de equipo, es que no hay viento.

  3. No podés levantar una torre alta.Los obstáculos exigen que el rotor quede más arriba.
    Por qué

    En terreno con obstáculos, la regla del DOE es que la parte baja del rotor quede al menos 9 metros (30 pies) por encima de cualquier obstáculo que esté dentro de 152 metros (500 pies) de la torre [4]. Si tu terreno o tu reglamento municipal no permiten esa altura, el recurso disponible es malo.

  4. Tu terreno es chico, con vecinos cerca y sin espacio para la torre y su cimentación.La turbulencia y el ruido no son solo un tema técnico: son un tema vecinal.
  5. El viento llega a ráfagas, no como corriente.Un sitio puede tener buen promedio y ser malo igual.
    Por qué

    Si el viento sopla fuerte dos horas y después hay calma larga, la energía no se acumula. En el Istmo de Tehuantepec, por ejemplo, la media mensual a 10 m va de 7.0 m/s en octubre a 2.8 m/s en septiembre, y el porcentaje de horas por encima de 3 m/s cae de 88% a 37% entre esos dos meses [2].

  6. Esperás independencia total con un solo equipo chico.Un sistema eólico aislado vive de su banco de baterías y de la constancia del viento, no de la potencia de placa.
  7. Ya tenés red eléctrica disponible y barata, y la red llega sin obra.Sin una razón económica el sistema no se paga solo.
    Por qué

    El criterio del DOE es directo: si el número de años para recuperar la inversión es mayor —o casi igual— a la vida del sistema, la energía eólica no es práctica para vos [4].

  8. Nadie va a hacer el mantenimiento.Es poco, pero existe.
    Por qué

    Lubricación periódica, cambio de aceite, revisión de pernos y de conexiones eléctricas, y revisión de tensión de las vientos del anclaje [4].

  9. Tu suelo o tu acceso no aguantan una torre y su montaje.Roca, relleno, laderas inestables o un camino por el que no entra el equipo son motivos reales para decir no.
  10. El viento de tu zona llega de un paso de montaña o de un cerro que no es tu terreno.El viento es local: dos puntos separados por unos kilómetros pueden comportarse distinto [4].
    Por qué

    Un mapa de región no reemplaza la medición de tu punto.

  11. Tu presupuesto rinde más en paneles.Con una media de 1.7 o 2.3 m/s, el solar solo es mejor.
    Por qué

    Si tu punto está en 1.7 o 2.3 m/s de media, agregar un aerogenerador suma un equipo que casi nunca va a arrancar, más mantenimiento y más piezas que pueden fallar. En ese caso el solar solo es mejor, y nuestro trabajo es decírtelo antes de que pagues nada.

Cuándo sí conviene

  1. Velocidad media anual de 4.5 m/s o más a la altura de la torre.Es el umbral que NCAT publica para que un sistema conectado a red sea práctico [7].
    Por qué

    Con 5 m/s o más ya se habla de otra cosa: el estándar que cita el DOE define la energía anual nominal de un aerogenerador chico suponiendo una media de 5 m/s [4].

  2. Sitio abierto.Si tu terreno se parece a los sitios favorables, vale la pena medir.
    Por qué

    Las fuentes oficiales marcan como favorables las cimas de lomas suaves y redondeadas, las planicies abiertas, el agua y los pasos de montaña que canalizan e intensifican el viento [5]. Si tu terreno se parece a eso, vale la pena medir.

  3. Zona costera o mar adentro, con viento constante.En México, varios puntos de la costa muestran buen recurso.
    Por qué

    En México se ve en el papel en varios puntos de la costa: Guerrero Negro a 30 m ronda 5.6 m/s, Progreso 5.4 m/s y Veracruz 5.0 m/s [3].

  4. No hay red, o llevarla cuesta una obra grande.Es el caso donde la eólica compite en serio, sobre todo acompañada de solar [4].
  5. Podés instalar una torre de altura y tenés el espacio.El viento crece con la altura, y ese crecimiento cambia muchísimo el resultado [6] [3].
  6. Podés medir el viento antes de comprar.El DOE trabaja con un mínimo de un año de medición a la altura del rotor [4].
  7. Podés combinarlo con solar.El sistema deja de depender de una sola fuente y de una sola estación del año.
  8. Necesitás generar de noche.La medición tiene que confirmar viento en ese horario; un promedio anual no basta.

Dos fuentes

Aerogenerador solo vs. híbrido solar-eólico

La complementariedad del Istmo es sobre todo estacional, no diaria. Lo que el viento aporta no es “la noche”, es la estación, los días nublados y las rachas de varios días seguidos.

Aerogenerador y paneles solares instalados juntos en un sistema híbrido

Aerogenerador solo

Medimos el perfil real de una zona eólica de México —el Istmo de Tehuantepec, en el punto de La Venta, Oaxaca— hora por hora durante todo 2024 [2] y el patrón es claro: los meses en que el viento sopla más fuerte son los meses en que el sol pega menos, y al revés. En el Istmo el viento a 10 m promedia 7.0 m/s en diciembre y 7.0 m/s en octubre, justo cuando la radiación solar cae a 4.4 kWh por metro cuadrado al día; en marzo y abril pasa lo contrario — el sol llega a 6.4 kWh/m²/día y el viento baja a 5.5 y 5.9 m/s [2].

La correlación entre el viento medio diario y el sol medio diario en ese año fue de -0.17 [2] (derivado: coeficiente de Pearson sobre 366 días). Es una correlación débil, y hay que decirlo. A lo largo del día, de hecho, en el Istmo el viento también sube con el sol: 4.4 m/s a las 4 de la mañana contra 6.5 m/s a las 2 de la tarde [2]. Eso no arruina el argumento del híbrido, lo vuelve más honesto.

Híbrido solar-eólico

Un sistema solar y un sistema eólico no producen en el mismo momento del día ni en la misma época del año, y eso es exactamente lo que hace que se complementen. Con dos fuentes que no producen al mismo tiempo, el banco de baterías tiene que cubrir menos horas seguidas de vacío, y el sistema aguanta mejor los días malos de cada una. En una zona con viento de verdad, la combinación permite llegar a la autonomía que buscás sin depender de que el sol de marzo sea el de la estadística [2] [4].

El DOE describe el caso aislado híbrido con ese criterio: se justifica si tenés al menos 4 m/s de media anual, si no hay red o si llevarla es carísimo, y si buscás reducir la cantidad de equipo de respaldo [4]. Pero el híbrido no arregla un mal recurso: si tu punto está en 1.7 o 2.3 m/s de media, agregar un aerogenerador suma un equipo que casi nunca va a arrancar, más mantenimiento y más piezas que pueden fallar. En ese caso el solar solo es mejor, y nuestro trabajo es decírtelo antes de que pagues nada.

Aplicaciones

Casos de uso

Campo remoto con aerogenerador y tanque de agua
  • Vivienda rural sin red. Donde no hay línea y llevarla es carísimo, la eólica entra combinada con solar para no depender de una sola fuente ni de una sola estación [4].
  • Cabaña o casa de campo con uso intermitente. El viento compensa los días nublados que un sistema solar con banco chico no aguanta.
  • Campo y ganadería. Los aerogeneradores de 1 a 10 kW se usan para bombeo de agua; el DOE señala que el bombeo eólico-eléctrico permite sacar el doble de volumen por la misma inversión inicial que un molino mecánico [4].
  • Sitios de telecomunicaciones y repetidoras. Aplicación habitual en equipo remoto sin red: si el viento del cerro es bueno, el sistema deja de depender de paneles y batería solos. No encontramos una fuente pública con el consumo típico de estos sitios.
  • Seguridad y vigilancia. Igual que telecom: puntos aislados con carga chica y constante donde llegar con la red es más caro que generarla.
  • Carga chica y equipo portátil. Los aerogeneradores llamados “micro” (de 20 a 500 W) se usan, según el DOE, para cargar baterías de vehículos recreativos y embarcaciones [4].

Criterio técnico

Antes de elegir un aerogenerador

La potencia de placa no es lo que vas a generar.

El dato que decide no es “de cuántos kW es el equipo”, sino la curva de potencia: cuánto entrega a cada velocidad de viento. La razón es física y contundente: la potencia disponible en el viento crece con el cubo de la velocidad. El DOE lo escribe así: en la fórmula de potencia el término de la velocidad lleva exponente 3, de modo que “un pequeño aumento en la velocidad del viento resulta en un gran aumento en la potencia” [4]. Un equipo que anuncia su potencia máxima a 12 m/s puede estar entregando una fracción mínima de eso a 5 m/s. Pedí la curva, no el número grande del folleto.

La altura de la torre pesa más que la potencia del equipo.

El viento crece con la altura —es lo que se llama perfil vertical o cortante del viento— y el DOE cuantifica el efecto: ajustar la velocidad entre la altura del mapa y la altura de la torre introduce error, y por eso para eólica pequeña los mapas de 30 a 40 m son los útiles [4]. Para dar orden de magnitud, el propio DOE señala que las velocidades medias pueden ser 15% a 25% mayores a la altura típica del rotor de un aerogenerador chico (80 pies, 24 m) que a la altura a la que miden los anemómetros de aeropuerto [4]. La herramienta para escalar es la ley de potencia, con el exponente α del sitio: (H₁/H₂)^α = (v₁/v₂) [6]. Nuestros propios números muestran cuánto cambia eso de un lugar a otro: entre 10 y 50 m, el exponente implícito del Atlas es 0.03 en La Rumorosa (ahí el viento ya está acelerado y subir la torre casi no suma) y 0.36 en Mérida (terreno rugoso, donde subir la torre suma mucho más) [3] (derivado). El DOE publica un rango típico de 0.05 a 0.25, con 0.14 como valor habitual para el sitio que estudió [6]; que nuestros derivados queden fuera de ese rango en terreno urbano o arbolado es esperable y es exactamente la razón por la que el ajuste hay que hacerlo con el dato del sitio y no con un número de manual.

Base de una torre arriostrada anclada en concreto

La turbulencia es el enemigo silencioso.

No aparece en ningún folleto y rompe más equipos que el viento fuerte. Se mide como intensidad de turbulencia y el criterio del DOE es que 0.10 o menos es lo deseable para un desgaste mínimo de los componentes [6]. Turbulencia alta quiere decir rotor trabajando en viento desordenado: menos energía capturada y más fatiga de materiales. Por eso la regla de altura: la parte baja del rotor, al menos 9 metros por encima de cualquier obstáculo que esté dentro de 152 metros de la torre [4].

El voltaje del aerogenerador tiene que coincidir con tu banco de baterías.

Un aerogenerador entrega corriente alterna de frecuencia y voltaje variables —el DOE lo llama “AC salvaje”— que se rectifica para cargar baterías o para pasar por un inversor [4]. El banco de baterías de un sistema aislado exige un controlador de carga que evite la sobrecarga, y las baterías tienen que ser de ciclo profundo: el DOE señala que una batería de auto es de ciclo superficial y no debe usarse en un sistema de renovables [4]. La capacidad del banco se dimensiona sobre el consumo y la autonomía, típicamente para 1 a 3 días de respaldo [4].

Controlador compatible, frenado y desconexión: no son accesorios.

El conjunto aerogenerador-torre tiene que funcionar como un sistema: el equipo, el controlador, el banco y el inversor tienen que ser compatibles entre sí [4]. Sobre el frenado: la mayoría de los aerogeneradores chicos traen sistemas automáticos de gobierno de sobrevelocidad para que el rotor no se descontrole con viento extremo [4], y el vocabulario técnico del sector distingue dos cosas que conviene no confundir: el furling (protección pasiva, donde el rotor se pliega o gira respecto a la cola) y la velocidad de corte (la velocidad a la que el equipo deja de generar) [4]. Preguntá siempre por los dos números y por cómo se detiene el equipo cuando hay que intervenirlo.

Instalación por técnico calificado, nunca improvisada.

Una torre es una estructura que cae si está mal calculada, y la parte eléctrica de un sistema aislado trabaja con energía almacenada que no se puede apagar de un enchufe. El DOE recomienda que el equipo lo instale un fabricante, distribuidor o instalador, y que el cálculo de producción lo haga un asesor con la curva de potencia, la altura de torre y las características del sitio [4]. Nosotros no instalamos: nuestro trabajo es decirte si tu punto sirve.

La producción depende de la velocidad, la constancia y la turbulencia del viento. La potencia nominal no equivale a la generación diaria garantizada.

Decinos dónde estás y te decimos si el viento te sirve.

El viento es local: dos puntos separados por unos kilómetros pueden comportarse distinto. Un mapa de región no reemplaza la medición de tu punto.

Preguntas frecuentes

Antes de decidir.

¿Puedo poner un aerogenerador en la ciudad o en un barrio?

Casi nunca conviene, y no es por el equipo. En zona urbana el viento es bajo: Ciudad de México ronda 1.7 m/s a 10 m y 2.3 m/s a 30 m; Guadalajara, 1.7 y 2.3 m/s; Puebla, 2.0 y 2.8 m/s [3]. Con eso estás debajo del piso de 4 m/s que fijan la EIA [5] y el DOE [4]. Encima, entre construcciones y árboles la turbulencia es alta, y el criterio de desgaste mínimo es una intensidad de turbulencia de 0.10 o menos [6]. En la ciudad, la respuesta suele ser solar.

¿Qué significa que un aerogenerador sea “de 1 kW”?

Significa su potencia máxima en condiciones de viento fuerte, no lo que va a entregar en tu techo. La potencia disponible en el viento crece con el cubo de la velocidad [4], así que a 5 m/s el mismo equipo entrega una fracción pequeña de su placa y a 12 m/s entrega el máximo. Lo que hay que pedir es la curva de potencia y calcular con la media anual de tu punto, no con el número del folleto.

¿Se puede sumar a un sistema solar que ya tengo?

Sí, es el caso típico de sistema aislado híbrido, y es donde suele rendir más: las dos fuentes no producen al mismo tiempo ni en la misma estación [2]. El DOE describe ese caso con tres condiciones: al menos 4 m/s de media anual, que no haya red o que llevarla sea prohibitivo, y que busques reducir el equipo de respaldo [4]. Necesitás controlador de carga y un banco de baterías de ciclo profundo: el DOE advierte que una batería de auto no sirve para esto [4].

¿Cuánto viento tiene que haber para que valga la pena?

El piso son 4.0 m/s de media anual para eólica pequeña según la EIA [5] y para un híbrido aislado práctico según el DOE [4]; NCAT pone 4.5 m/s para sistemas conectados a red [7]. El estándar que cita el DOE define la energía anual nominal suponiendo 5 m/s de media [4]. Y a 6.26 m/s está el ejemplo del propio DOE: un equipo de 1.5 kW cubriendo 300 kWh al mes [4]. Menos de 4 m/s, no.

¿Cuánto tiempo hay que medir el viento antes de comprar?

El DOE trabaja con un mínimo de un año de medición, tomada a la altura del rotor, y considera mejor tener varios años o poder referenciar ese año a una serie histórica más larga [4]. La razón es simple: la media anual cambia de año en año y un mes de viento bueno no alcanza para decidir. También sirve calcular el exponente de cortante del sitio, y eso requiere mediciones a dos alturas distintas [4].

¿Y si hay varios días sin viento?

Ahí es donde el sistema aislado se juega. El DOE señala que los bancos de baterías se dimensionan típicamente para 1 a 3 días de respaldo [4], y por eso el consejo de combinar con solar es tan repetido: dos fuentes reducen la probabilidad de quedarse sin nada. Si tu punto tiene buena media pero muchas horas de calma, un respaldo (solar, batería o generador) no es opcional.

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